Zoo-Aquarium de Madrid
El zoológico y acuario de Madrid, situado en la Casa de Campo, alberga a más de 6.000 animales de 500 especies, con zonas dedicadas a delfines, pandas gigantes y un gran acuario que se puede recorrer a pie.
Aquí, enclavado en el extenso y verde entorno de la Casa de Campo, te encuentras a las puertas del Zoo-Acuario de Madrid, un extraordinario santuario urbano. Al entrar, prepárate para emprender un viaje global, recorriendo continentes y océanos sin salir de Madrid. No se trata solo de una colección de animales; es un testimonio vivo de la biodiversidad, un lugar donde la conservación y la educación se entrelazan con la pura fascinación. Para apreciar plenamente esta maravilla moderna, recordemos sus orígenes. La historia del zoológico de Madrid comienza mucho antes, en 1770, cuando el rey Carlos III fundó la Real Casa de Fieras, o Real Zoológico, en el hermoso Parque del Retiro. Era un lugar donde la familia real y visitantes selectos podían maravillarse con criaturas exóticas traídas de tierras lejanas, un símbolo de curiosidad. Durante casi dos siglos, cautivó a los madrileños, pero a medida que la comprensión del bienestar animal evolucionó y la ciudad creció, se hizo evidente la necesidad de entornos más amplios y naturalistas. Así, en 1972, esta institución se trasladó y renació aquí, en Casa de Campo, en unas instalaciones construidas específicamente para proporcionar hábitats amplios y modernos a sus diversos habitantes, marcando una importante evolución hasta convertirse en el parque zoológico de renombre mundial que usted puede visitar hoy. Al recorrer los extensos terrenos, se aprecia de inmediato el cuidado diseño que se integra a la perfección con el paisaje natural de Casa de Campo. El énfasis está en recrear hábitats naturales, ofreciendo a los animales un amplio espacio y una sensación de su entorno natural, muy lejos de las estrechas jaulas de antaño. El parque está inteligentemente dividido en varias zonas, guiándolo desde los densos bosques del recinto de los pandas hasta las brillantes profundidades del acuario. Observe a su alrededor el cuidado paisajismo, el uso de barreras naturales y la forma en que los senderos serpentean, invitando al descubrimiento en cada rincón. Incluso las estructuras, como el grandioso y espacioso Delfinario o el imponente edificio del Acuario de varios niveles, están diseñadas tanto para el bienestar de los animales como para la experiencia inmersiva del visitante, ofreciendo vistas cautivadoras.