Palacio Real (Royal Palace of Madrid)
La residencia oficial de la Familia Real Española y el palacio real más grande de Europa, con más de 3.400 habitaciones, impresionantes frescos y una colección inestimable de armaduras, tapices y arte real.
Aquí se encuentran, ante un monumento al poder, el arte y la historia: el magnífico Palacio Real de Madrid. Tómense un momento para apreciar su inmensa magnitud. No se trata de un palacio cualquiera; es el más grande de Europa por superficie, con más de 3400 habitaciones, y sirve como residencia oficial de la Familia Real Española, símbolo del legado perdurable de una nación, aunque ya no residan entre sus majestuosos muros. Imaginen, si lo desean, este lugar, no como es hoy, sino como una formidable fortaleza árabe, y más tarde como el Alcázar de los Austrias medieval, la querida residencia de los monarcas Habsburgo. Sin embargo, aquel grandioso y antiguo castillo tuvo un final dramático en la Nochebuena de 1734, consumido por un incendio catastrófico que ardió durante días, destruyendo un invaluable tesoro de arte, mobiliario y archivos. De sus cenizas surgió la visión del rey Felipe V, un monarca Borbón profundamente inspirado por la grandeza de Versalles. Imaginó un nuevo palacio, uno que empequeñecería a todos los demás, una declaración de poder y prestigio dinástico. Aunque no llegó a verlo terminado, la construcción comenzó en 1738 según los diseños iniciales de Filippo Juvarra y Giovanni Battista Sacchetti, y finalmente se completó bajo la dirección de Francesco Sabatini y Ventura Rodríguez. El rey Carlos III se convirtió en su primer habitante real en 1764, un monarca tan querido que a menudo se le llama "el mejor alcalde de Madrid". Contemple su imponente fachada, una armoniosa fusión de estilos barroco y neoclásico, construida con granito brillante procedente de la sierra de Guadarrama y piedra caliza de Colmenar Viejo. Observe las columnas clásicas, las elegantes pilastras y las numerosas estatuas de monarcas españoles que adornan sus balaustradas, originalmente destinadas a la cornisa, pero sabiamente reubicadas en un lugar más seguro. La vasta extensión de la Plaza de la Armería que se extiende ante usted, flanqueada por el palacio y la Catedral de la Almudena, atestigua la importancia ceremonial de este lugar.