Fuente del Angel Caido (Fountain of the Fallen Angel)
Este impresionante monumento público al Diablo, erigido en 1877 en el Parque del Retiro, representa el momento de la caída de Lucifer del Cielo.
Bienvenidos, y mientras se encuentran en medio de la serena belleza del Parque del Retiro de Madrid, prepárense para un encuentro con un monumento sin igual, uno que se atreve a desafiar las nociones convencionales del arte público y el simbolismo. Están ante la Fuente del Ángel Caído, una escultura verdaderamente extraordinaria que ha cautivado y provocado la contemplación desde su inauguración. No se trata de una fuente cualquiera; es, sorprendentemente, considerada por muchos como el primer, y quizás único, monumento público del mundo dedicado a Lucifer, el mismísimo Diablo. Dirijan su mirada hacia la figura central de bronce, la obra maestra del escultor Ricardo Bellver de 1877. Aquí, Lucifer aparece capturado en el dramático punto culminante de su caída del Cielo, un momento de profunda agonía y desafío congelado en el tiempo. Observe el increíble detalle: su cuerpo poderoso y contorsionado, la angustia grabada en su rostro, las escamas serpentinas que insinúan su transformación y esas magníficas, aunque rotas, alas, transmiten una potente mezcla de orgullo, rebeldía y desesperación absoluta. Nótese cómo forcejea ferozmente con las espirales de una anaconda de siete cabezas, una poderosa e inconfundible referencia bíblica a la Bestia del Apocalipsis, que simboliza la eterna y cruda lucha entre el bien y el mal, la belleza y la monstruosidad. Bajo la imponente escultura de Bellver, el intrincado pedestal de granito y mármol del arquitecto Francisco Jareño proporciona una base teatral para esta dramática escena. Se trata de una estructura octogonal adornada con rostros grotescos de duendes, hidras y gárgolas, de cuyas bocas brota agua dramáticamente hacia la cuenca circundante.