La Sala Parés, la galería de arte más antigua de Barcelona, lleva exponiendo y vendiendo obras de arte desde 1840, y es famosa por haber acogido la primera exposición individual del joven Pablo Picasso en 1901, y continúa presentando hoy en día a destacados artistas catalanes.

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Te encuentras frente a una de las instituciones culturales más preciadas de Barcelona, la legendaria Sala Parés, cuya elegante fachada ha sido testigo de casi dos siglos de historia artística. Al contemplar este distinguido edificio en la calle Petritxol, te encuentras ante la galería de arte comercial más antigua de España, un lugar donde sueños artísticos se han hecho realidad y carreras se han lanzado desde 1840. La historia de la Sala Parés comienza con Joan Baptista Parés, un visionario que reconoció el potencial de Barcelona como centro cultural durante el despertar industrial de la ciudad. Lo que comenzó como una pequeña tienda de enmarcación se transformó gradualmente en la piedra angular de la escena artística catalana, convirtiéndose en la primera galería de España dedicada exclusivamente al arte contemporáneo. El edificio en sí refleja la sobria elegancia típica de la arquitectura catalana del siglo XIX, con sus proporciones armoniosas y su cuidada mampostería que atestigua la creciente prosperidad de Barcelona en aquella época. Al acercarse, imagine la emoción que se respiraba en esta misma calle en febrero de 1901, cuando un Pablo Picasso de diecinueve años se preparaba con nerviosismo para su primera exposición individual. El joven artista, aún en busca de su estilo, expuso quince óleos y treinta dibujos, incluyendo retratos y escenas de la vida nocturna parisina. Si bien la exposición no fue un éxito comercial, marcó un momento crucial en la historia del arte.