Placa de Sant Jaume (St. James's Square)
Corazón político de Barcelona desde la época romana, la Plaça de Sant Jaume está flanqueada por las dos sedes del poder catalán —el Palau de la Generalitat y el Ajuntament— y ha sido escenario de las celebraciones y protestas públicas más importantes de la ciudad.
Te encuentras en el corazón de la vida política de Barcelona, en una plaza que ha sido testigo de más de dos mil años de poder, pasión y momentos cruciales de la historia catalana. La Plaça de Sant Jaume, que debe su nombre a la antigua iglesia de Sant Jaume que antaño se alzaba aquí, ocupa el lugar exacto donde bullía el foro romano cuando esta ciudad se llamaba Barcino. Bajo tus pies yacen los restos arqueológicos de aquel antiguo foro, el cruce de caminos donde el cardo y el decumano, las principales calles romanas, se intersectaban en el siglo I. Al contemplar esta modesta plaza rectangular, te encuentras rodeado por los dos pilares del gobierno catalán. A tu derecha se alza el magnífico Palau de la Generalitat, sede del gobierno catalán desde 1403, lo que lo convierte en uno de los edificios gubernamentales más antiguos de Europa que aún se utiliza. Observa su elegante fachada gótica en la calle del Bisbe, aunque la entrada que tienes enfrente muestra añadidos posteriores de estilo renacentista y barroco. La característica más llamativa del edificio, que se puede vislumbrar si se alza la vista, es la impresionante galería gótica y la torre de Sant Jordi, coronada por una figura del patrón de Cataluña matando al dragón. Justo enfrente, la fachada neoclásica del Ayuntamiento de Barcelona presenta una presencia más sobria pero igualmente imponente. Construido en el siglo XIV y remodelado radicalmente en el siglo XIX, este edificio alberga el famoso Saló de Cent, donde el consejo medieval de Barcelona gobernaba los asuntos de la ciudad con notable autonomía.