Carrer d'Avinyo, 44 (Avinyó Street)
La calle que inspiró el revolucionario cuadro de Picasso de 1907, 'Las señoritas de Aviñón', uniendo para siempre este estrecho callejón del Barrio Gótico con el nacimiento del arte moderno.
Te encuentras en una de las calles con mayor importancia histórica en el mundo del arte, aunque su modesta apariencia no lo revele. La calle Avinyó, este estrecho callejón empedrado que serpentea por el Barrio Gótico de Barcelona, tiene el honor de haber inspirado una de las pinturas más revolucionarias de la historia: "Las señoritas de Aviñón" de Pablo Picasso, creada en 1907 cuando el joven artista tenía apenas veinticinco años. Observa a tu alrededor estos edificios medievales con sus fachadas de piedra desgastada y balcones de hierro forjado. En la época de Picasso, esta calle tenía un carácter muy diferente al de las modernas boutiques y cafés que ves hoy. A principios del siglo XX, la calle Avinyó era conocida por sus burdeles y formaba parte del barrio rojo de Barcelona. Fue esta atmósfera cruda y auténtica la que cautivó la imaginación de Picasso durante sus años de formación en la ciudad, entre 1895 y 1904, cuando absorbía el espíritu bohemio del ambiente artístico underground de Barcelona. El edificio del número 44, donde te encuentras, representa el corazón de esta inspiración artística. Si bien Picasso no pintó literalmente a las mujeres de este lugar en concreto, la atmósfera de placeres prohibidos y emoción humana pura que impregnaba toda la calle se convirtió en el catalizador de su obra maestra. El cuadro, que representa a cinco figuras femeninas desnudas con rostros angulosos, casi como máscaras, rompió con todas las convenciones del arte occidental que habían existido durante siglos.