Capella d'en Marcus (Chapel of Marcus)
Una pequeña capilla románica del siglo XII situada en una antigua calzada romana, construida por un rico comerciante para dar cobijo a los viajeros y que actualmente es uno de los edificios más antiguos que se conservan en Barcelona.
Ante ustedes se alza uno de los tesoros ocultos más notables de Barcelona: la Capilla de Marcus, testimonio de casi nueve siglos de existencia ininterrumpida en esta ciudad en constante transformación. Se trata de lo que muchos consideran el edificio más antiguo de Barcelona que se conserva intacto, una pequeña capilla románica que ha sido testigo de la transformación de la ciudad, desde asentamiento medieval hasta metrópolis moderna. Este diminuto santuario fue construido alrededor de 1166 por un acaudalado comerciante llamado Marcus, aunque algunos historiadores sugieren que su nombre podría haber sido Marcús o incluso Bernard Marcus. Lo que hace que este lugar sea particularmente fascinante es que se encuentra sobre lo que antaño fue la antigua calzada romana que conectaba Barcelona con Francia, la misma ruta que peregrinos y comerciantes medievales recorrieron durante siglos. Marcus, consciente de las dificultades de los viajes en el siglo XII, encargó esta capilla no solo como lugar de culto, sino también como refugio para viajeros, peregrinos y comerciantes cansados que necesitaban asilo a lo largo de esta importante ruta comercial. Admira la arquitectura románica perfectamente conservada de la capilla, caracterizada por sus gruesos muros de piedra, arcos de medio punto y proporciones modestas.